jueves, 12 de mayo de 2016

Alpargata y La Abuela

Hace poco os comenté que había participado en una antología literaria sobre los ancianos escrita con fines benéficos, y que lo hice con un relato protagonizado por Alpargata, a los que los habituales del blog sin duda recordaréis, y por su archienemiga, La Abuela.

Pues bien, hoy os traigo ese relato, para que todos podáis disfrutar de la gata más gamberra de Internet. Espero que su lectura os anime a comprar el libro en el que se incluye, Mayores sin reparos, y os recuerdo que todo lo recaudado será destinado a ayudar a la tercera edad.

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Alpargata.

Hola, humanos. Mi nombre es Alpargata, aunque me llaman Gata para abreviar, y soy una increíblemente adorable gata negra. Mi humano es de esos extraños especímenes que se dedican a escribir y tienen la casa llena de cosas de papel que son muy entretenidas de morder, como libros o cuadernos.  
Pues bien, estoy aquí para contaros una historia, una sobre mi terrible archienemiga. Que no os extrañe que siendo un gato escriba historias. ¿Nadie se ha dado cuenta hasta ahora del gran número de escritores que tienen gato? ¿De verdad os pensabais que era solo casualidad? No, amigos, no. Nos tienen porque la mitad de las veces somos nosotros los que hacemos el trabajo. En serio. Aunque he dejado que mi humano me ayude, le gusta sentirse útil y yo soy así de generosa.
A lo que iba: mi archienemiga. Os hablo de la abuela de mi humano o, como yo la llamo, La Abuela. Ya sé, ya sé. ¿Cómo puede una adorable ancianita causarme terror? He de admitir que hasta a mí me resulta algo raro a veces. Recuerdo como si fuese ayer mismo el día en que la conocí: ella estaba sentada en una silla, con su aspecto de abuelita encantadora, cosiendo unas cortinas que precisamente se me habían roto a mí (nunca entenderé por qué los humanos las hacen tan frágiles, luego se me rompen en nada jugando a trepar), cuando yo, repleta de curiosidad por ese nuevo humano que había invadido mi hogar, entré en la habitación. Confiada en mi particular encanto y patentada monería, que suele causar furor entre las hembras humanas, me acerqué a ella y comencé a restregarme en sus piernas para marcar mi territorio. Sin embargo en lugar de articular los habituales “aaaaaah”, “ooooh”, “huyyyyy” y otros alardes de expresividad y vocabulario humano, como suele ser lo normal, me lanzó una mirada indiferente y dijo: “¿Sabes, gatito? En la postguerra comía bichos como tú”. Y claro, me entraron los sudores fríos. Fue entonces cuando le declaré la guerra.
Debéis saber que los felinos somos los más eficientes depredadores del mundo y como tales tenemos un proceso muy específico que seguimos ante cualquier presa. Así que, ni corta ni perezosa, lo puse en práctica con la propia Abuela, deseando vengarme de ella por sus terribles palabras.  
La primera fase es la de acecho y observación. Veréis, si queréis ser capaces derrotar a un enemigo, a cualquier enemigo, es importante conocerlo bien y saber de qué es capaz. Así pues dediqué una larga hora a perseguir a la Abuela por toda la casa, siempre lo suficientemente lejos para poder escapar de la zapatilla pero lo bastante cerca para no perderme ni uno solo de sus movimientos. Fui testigo de cómo la afanosa mujer, aprovechando la ausencia de mi humano, iba de habitación en habitación trajinando, ordenando algo por aquí o pasando un trapo por allá. Digo que aprovechaba la ausencia de mi humano porque este nunca le deja hacer esas cosas, es un poco egoísta y prefiere hacerlo él, aunque deja que yo le ayude. Pero eso es un tema para otro día. El caso es que era tanto el entusiasmo de la mujer que acabó incomodándome, no os digo mas. Ya sabréis que dicen que los gatos somos una de las criaturas más limpias del mundo, pero os juro que viendo trabajar a La Abuela me sentí sucia, muy sucia. Tanto que acabé por irme a un rincón a lavarme yo sola, no fuese a fijarse en mí también y me pusiera a remojo.
Dibujo por Lydia H. Jaén.
 El segundo y fundamental paso es intimidar. Intimidar a un enemigo consiste en hacer que su corazón se llene de pavor ante tu mera presencia, que sepa que le has elegido como presa y comprenda que en cualquier momento caerás sobre él con todo tu poder, ferocidad y monería. De esta manera tu presa vive con miedo y cuando finalmente comienzas el ataque ya partes con ventaja, pues ha aceptado que va a ser cazada. El único problema es que La Abuela decidió que era un buen momento para fregar la casa. Todavía no consigo recordar bien lo que pasó, pero el caso es que cuando quise darme cuenta estaba subida en lo alto de la lámpara del salón, bien agarrada y observando con fingida indiferencia a la hacendosa mujer, quien de tanto en tanto me lanzaba divertidas mirabas y me explicaba con todo lujo de detalles nada agradables lo que me haría si me atrevía a pisarle lo fregado. El lado bueno fue que gracias a eso descubrí que la lámpara no es un mal sitio para echar una siesta. Cuando bajé de allí, un par de horas más tarde, me di cuenta de algo: la segunda fase había sido un absoluto fracaso. ¿Estaba acaso condenada a ser derrotada por La Abuela?
No me rendí a pesar de las dificultades y decidí emprender la tercera y última fase: era el momento de iniciar la cacería.
Dicen de los gatos que tenemos una gran paciencia, y es totalmente cierto. Tardé mucho en encontrar el momento adecuado para atacar, pues sabía que no podía permitirme ningún otro error, por pequeño que fuese, o fracasaría. El momento elegido fue en el que vi que se encontraba más indefensa y vulnerable: cuando estaba viendo lo que ella llama telenovela, cómodamente sentada en mi sitio del sofá. ¡En mi sitio! Era el desafío final y tenía que hacerle entender a La Abuela quién mandaba allí, así que me puse manos a la obra y me deslicé despacio y en silencio por todo el salón, moviéndome siempre por las sombras y utilizando sofás, sillas y mesas como cobertura hasta que conseguí acercarme lo suficiente. Entonces me agaché, saqué culo, me preparé… ¡y salté sobre las piernas de La Abuela! He usado ese mismo truco cientos, puede que miles de veces, y todas y cada una de ellas he obtenido un grito asustado de la presa, en ocasiones acompañado por un saltito de lo más gracioso. La Abuela, en cambio, se limitó a bajar la mirada mientras yo roía su pierna entusiasmada y, como si no sintiese dolor alguno, sonrió mientras se quitaba la zapatilla muy despacito.
Al final la telenovela no estaba mal. Lo sé porque la vi desde lo alto de la lámpara, donde regresé para escapar de La Abuela y su zapatilla. Estuve otro par de horas allí subida y aunque de tanto en tanto lanzaba miradas a mi enemiga para ver si estaba distraída y podía huir, ella de alguna manera lo sabía y cogía de nuevo la zapatilla, convenciéndome con el mero gesto de que allí arriba estaba estupendamente.
El resto de la tarde volví a la primera fase, la de observación, pues comprendí que había muchas cosas que todavía no entendía sobre La Abuela. Todo iba bien hasta que la encontré sentada en una silla junto a la ventana, mirando hacia el cielo con ojos tristes. Me acerqué a ella, pero en esa ocasión no hizo amago alguno de intentar quitarse la zapatilla, por lo que supe que algo le pasaba. Como no sabía qué otra cosa hacer me subí en su regazo de un salto y me acomodé sobre sus piernas, ronroneando. Aunque al principio se sorprendió no tardó en empezar a acariciarme, y allí nos quedamos, reconfortándonos el uno al otro después de todas esas aventuras. Ya habría tiempo al día siguiente para volver a perseguirnos.


Joaquín Sanjuán.


jueves, 21 de abril de 2016

¡Póker de publicaciones en abril!

Este mes de abril ha resultado particularmente prolífico en cuanto a publicaciones literarias, al menos por lo que a mí respecta. Han visto la luz nada más y nada menos que ¡cuatro! publicaciones en las que participo. Vamos a verlas:

Weird West vol. 3. Editado por DLorean es la tercera entrega de la exitosa colección Weird West, en la que se mezcla lo sobrenatural con el western. Participo con una novela corta, Salvajes, y me acompañan con sus respectivos trabajos, otras dos novelas cortas, Luis Guillermo del Corral y Ana Morán.

El el filo de la pluma. La Pajarita Roja Editores ofrece esta antología que tiene como tema central la esgrima y que es el resultado de un concurso de relatos. Los finalistas, entre los que me encuentro con el relato Verdadera Destreza, dan forma a una más que completa antología. Fue presentada el día 8 de abril en Castellón.

Mayores sin reparos. El grupo valenciano Generación Bibliocafé, con el editor Mauro Guillén al frente, presenta el próximo 29 de abril en la Feria del Libro de Valencia (en Viveros) esta antología de relatos tan especial. Participo con Alpargata, un relato en el que regresa vuestra gata favorita... ¡acompañada por La Abuela!
Los relatos tiene como tema central a las personas mayores y ha sido realizado como una obra benéfica: todo lo recaudado se destinará a financiar una residencia de ancianos. Si tenéis que comprar solo uno de los cuatro, que sea este.

"Debéis saber que los felinos somos los más eficientes depredadores del mundo y como tales tenemos un proceso muy específico que seguimos ante cualquier presa. Así que, ni corta ni perezosa, lo puse en práctica con la propia Abuela, deseando vengarme de ella."
(Fragmento del relato Alpargata).

El bosque del inglés y otros relatos. Terminamos con una antología de excepción, la correspondiente al VII Concurso Hislibris de Relato Histórico, editada como de costumbre por Ediciones Evohé. Entre los relatos finalistas que componen la antología hay dos de mi autoría: La mirada del ángel y El primer nacido. El libro será presentado el último fin de semana de abril en los VII Encuentros Hislibris, que este año se celebran en Santiago de Compostela

Resumiendo: una antología benéfica, dos antologías en las que entro como finalista de dos concursos diferentes y como guinda una novela corta. ¡Sin duda abril ha sido un mes de lo más satisfactorio! 

Por cierto, conviene señalar que dos de los tres relatos premiados (El primer nacido y Verdadera Destreza) comparten protagonista y trasfondo con la novela en la que llevo trabajando ya un año y medio y que espero terminar en unos meses. Se unen al premio de cómic que recibí en el último Salón del Cómic de Ciudad Real por Sangre de Lobo (dibujado por Alberto Aguado), trabajo que también compartía protagonistas y temática. Promete, ¿verdad?

jueves, 18 de febrero de 2016

VIII Concurso Hislibris de relato histórico

Esta semana se ha fallado el VIII Concurso Hislibris de relato histórico, un concurso muy especial para mí por diferentes motivos y en el que he participado ya en varias ocasiones. El ganador de esta octava edición ha sido el relato El bosque del inglés, y podéis ver la lista completa de los seleccionados AQUÍ.  

Conocí dicho concurso hace ya unos cuatro años gracias a una buena amiga del mundillo literario y desde un primer momento me maravilló el transparente sistema que tenía, a prueba de toda clase de amiguismos o dedazos que tanto abundan en muchos concursos literarios, pues aquí los trabajos presentados eran filtrados por un persona anónima ajena tanto al jurado popular como al jurado designado por el propio concurso, lo que garantiza que nadie conozca la autoría de los trabajos presentados y asegura que no se votará por más motivos que por la calidad de los relatos. Contaba además con otra virtud: cualquiera podía registrarse en el foro en el que se desarrolla el concurso y comentar e incluso votar los relatos, lo que garantiza un puñado de comentarios sobre cada uno de los trabajos presentados que sirven para que el autor aprenda y mejore. Eso fue probablemente lo que hizo que acabase de decidirme a participar. 

El problema con que me encontré fue que yo jamás había escrito relato histórico, pues era más aficionado al género fantástico, pero decidí lanzarme en la quinta edición de los premios con un relato sobre el legendario samurái Miyamoto Musashi, mi primer relato histórico, y conseguí ser uno de los seleccionados para la antología que correspondió a dicha edición del concurso: El monje y la pulga y otros relatos. Muy satisfecho no solo con el resultado sino también con todo lo que Hislibris me había enseñado repetí al año siguiente con ¡Están aquí!, una gamberrada en forma de relato que refleja lo que sucedió cuando Orson Wells narró aquella invasión extraterrestre ficticia que por desconocimiento causó el pánico entre la gente. Era mi segundo relato de temática histórica. De nuevo volví a quedar finalista y mi trabajo apareció en La voluntad de poder y otros relatos, la antología correspondiente a esa sexta edición del concurso. 

Lo más notable para mí no eran los buenos resultados obtenidos ni los valiosos comentarios recibidos sobre mis trabajos, que también, sino que todo esto provocó un cambio en mis, por así decirlo, caminos literarios, combinando mi interés por lo fantástico por un nuevo y creciente interés por lo histórico, y a finales del 2014 comencé a trabajar en un proyecto que hasta la fecha me está dando muchas alegrías: un mundo que aúna fantasía e historia. En esa linea fueron mis dos últimos trabajos presentados al concurso, La mirada del ángel y El primer nacido, ambos seleccionados como finalistas en esta octava edición, por lo que aparecerán junto al resto de los seleccionados en la antología El bosque del inglés y otros relatos, que será publicada a lo largo de los próximos meses.

Desde aquí no puedo menos que felicitar a todos los que hacen posible año tras año el Concurso Hislibris de relato histórico, desde organizadores y jueves hasta comentaristas y lectores, no solo por el excelente trabajo que vienen desarrollando desde hace ya ocho años sino por lo que a significado para mí acercarme a este concurso. 

A finales de año volveremos con la novena edición. Yo no me la pienso perder.


viernes, 29 de enero de 2016

Leyendas de Lácenor.

Portada de la edición de Ediciones Parra, obra de Óscar Pérez.
Hace ya un par de semanas os comentaba que en esta nueva etapa del blog iba, además de a ir anunciando nuevos trabajos (y a rescatar, lo prometo, algunos contenidos antiguos de la página), a hacer un repaso a mis trabajos anteriores. Es de justicia que la primera entrada dedicada a esto se centre en Leyendas de Lácenor, pues a fin de cuentas se trata de mi primera y más extensa obra hasta el momento. Los viejos lectores del blog, aquellos que me han seguido desde el ya lejano 2010 o que se incorporaron en los años siguientes, conocerán ya bien el mundo de Lácenor, pero tanto para ellos como para aquellos nuevos lectores esta entrada supondrá una guía completa de lo que ha sido el mundo de Leyendas de Lácenor hasta la fecha. 

Las novelas. 

La saga se inició en el 2010 con la novela La Ciudad Blanca, editada por la tristemente extinta Ediciones Parra y presentándose en la tienda valenciana Dcomic el 22 de mayo de ese año. La presentación fue todo un éxito, con más de cincuenta ejemplares vendidos en la tienda, y la novela arrancó con fuerza, recibiendo además diferentes críticas muy positivas. La primera edición se agotó esa misma semana y en junio salía al mercado una segunda tirada que tampoco tardó en terminarse y a la que siguieron dos tiradas más. Como era de esperar dadas las buenas ventas de la novela no tardó en ser anunciada una segunda parte, pero la situación de la editorial era bastante precaria (la maldita crisis era más severa que nunca) y tras un par de años retrasando la esperada segunda novela tuvo que cerrar sin poder editarla. No fue el fin de Leyendas de Lácenor, pues fue rescatada un tiempo después por DLorean Ediciones, quien reeditó La Ciudad Blanca en el 2013 y, al fin, la segunda parte vio la luz en el 2014. El Guardián Gris, título de esta segunda novela, también se presentó en Dcomic. 

Relatos y cómics.

A lo largo de los años que siguieron a la publicación de La Ciudad Blanca, y a fin de amortiguar un poco las complicaciones editoriales que retrasaron hasta el 2014 la salida de El Guardián Gris, fui publicando diversos trabajos sobre el mundo de Leyendas de Lácenor. El 2011 apareció el relato El Caballero de la Flor de Hielo como una de las obras finalistas en la antología de fantasía Descubriendo nuevos mundos 1, editada por la Federación Española de Fantasía Épica, y ese mismo año apareció el relato Toro, protagonizado por el personaje homónimo, en la antología benéfica Relativamente: relatos de la imaginación. Además diversos relatos fueron publicados en este mismo blog durante todos esos años, y en ellos podían leerse historias protagonizadas por los distintos personajes de la saga. 

Vieron la luz también diversos cómics de Leyendas de Lácenor, por supuesto. El más conocido de ellos fue Sangre y oro (dibujo de Mendoza), protagonizado por Toro y que apareció en diversas publicaciones: El Arca de las Historietas nº4 (2012), la revista argentina  Los Duendes Historieta Patagónica (2014) y la revista Área 51 nº2 (2015). Además fue publicada en formato digital por TS Comix. Sin embargo no fue el único cómic, pues también estaban Necro (dibujo de Aurelio Moreno; editado en el nº1 de la revista Área 51 en el 2014) y El cadalso (dibujo de Francisco Menor y Óscar Pérez, editado en formato digital por TS Comix en el 2014). Este último, por cierto, fue estrenado en un pase que se realizó durante la presentación de El Guardián Gris

V Aniversario.

El pasado año fue el quinto aniversario de la saga, tomando como fecha de inicio el 22 de mayo de 2010, lanzamiento de La Ciudad Blanca. Con la intención de celebrarlo y de hacer un regalo a los lectores de la saga DLorean Ediciones publicó en formato digital el Especial V Aniversario de Leyendas de Lácenor, con portada de Óscar Pérez (autor de la portada de la primera edición de La Ciudad Blanca). En su interior podía encontrarse una antología de relatos, en su mayoría escritos por mí pero entre los que había también varias colaboraciones, así como diversos cómics e ilustraciones. Básicamente se recopiló todo lo publicado (relatos, ilustraciones y cómics) y se añadieron algunas obras nuevas, entre las que se encontraba la tercera novela de la saga, una novela corta titulada Héroes y villanos. Se incluían también colaboraciones de algunos dibujantes de peso de nuestro país, como Nacho Fernández y Salva Espín. Podéis descargar este especial de forma gratuita pinchando AQUÍ

¿Y ahora?

Tras tres novelas, una antología de relatos y diversos cómics publicados en cinco años, Leyendas de Lácenor se encuentra ahora mismo en pausa. El motivo, como suele ser en estos casos, no es otro que el hecho de que actualmente estoy trabajando en otro proyecto, una novela de espada y brujería con base histórica de la que os hablaré el próximo mes de febrero. ¿Qué va a pasar con Leyendas de Lácenor? Pues es pronto para saberlo, pero no me cabe la menor duda de que regresará, aunque no hay forma de saber cuándo. De hecho ya anuncié el título de la tercera novela de la saga: La Espada Oscura. Todavía hay mucho que contar, tan solo permaneced atentos al blog.

miércoles, 20 de enero de 2016

Dolmen 245

¡Ya está a la venta la revista Dolmen correspondiente al mes de enero! En ella podréis encontrar las secciones habituales de noticias y reseñas y una interesante selección de artículos sobre Batman, Star Wars, las nueva Secret Wars o la actualidad de series de televisión de superhéroes. Esto último, junto a una reseña del último crossover entre las series The Flash y Arrow, está firmado precisamente por un servidor. ¡No os la perdáis!

martes, 12 de enero de 2016

Es la hora de... ¡Salvajes!


Bienvenidos al viejo y raro oeste, señores. Vamos a ponernos en situación.

Corría el año 1983, con las famosas novelas de a duro de entonces gozando todavía de un gran éxito. Podía encontrarse toda clase de historias en ese formato, o al menos eso se creía. Y entonces llegó Lem Ryan, un autor habitual dentro de ese formato, y publicó la novela pulp Cazadores de vampiros. Fue un éxito inmediato y un soplo de aire fresco, pues reunía dos géneros que hasta entonces muy pocos habían unido en todo el mundo: el western y lo sobrenatural. La obra narraba la historia de un hombre, Jonathan McIntire, que se ve obligado a combatir al mismísimo Drácula en el viejo oeste. Casi nada. 

Portadilla de Salvajes, por Alberto Aguado.
Incluye listado de los cuatro dibujantes que colaboran en la novela.
Ilustración de Lydia Huigbregts.
Hace unos pocos años la editorial DLorean, especializada en temática pulp, inició un gran proyecto que hoy día pasa por un gran momento y que se ha convertido en el estandarte y principal referente de la editorial. Hablamos de la colección Weird West, en la que se publican precisamente novelas cortas pulp en las que se narran historias que, de nuevo, combinan lo sobrenatural con el viejo oeste. El propio Rem Lyan fue padrino de la colección, y su novela Cazadores de vampiros fue una de las tres que se incluyeron en el primer volumen, junto a Dinastía Drácula, de Raul Montesdeoca, y Los hijos de la noche, de Carlos Díaz Maroto. Estos dos autores narraron historias que hacían las veces de continuación del clásico de los ochenta, con el beneplácito del autor original, iniciando así una saga que fue un éxito inmediato entre los aficionados al pulp. Poco tiempo después DLorean Ediciones sacó el segundo volumen, en esta ocasión con las obras 50 balas para los muertos, Venían del Infierno y La noche es para los monstruos, de Néstor Allende, Francisco Domínguez y Miguel Ángel Naharro respectivamente. En esta ocasión, y a diferencia de lo sucedido con el Volumen 1, en el Volumen 2 encontrábamos novelas más independientes pero que al mismo tiempo formaban parte de lo que empezaba a ser un universo expandido, introduciendo además nuevos personajes y nuevas criaturas sobrenaturales a las que combatir. Fue, de nuevo, todo un éxito. 

Llega ahora el Volumen 3. exactamente 33 años después de que se publicase la novela que lo inició todo. En él verán la luz Garras de los Ángeles, de Luis Guillermo del Corral, Infierno de plata, de Ana Morán (primera aportación femenina de la colección) y Salvajes, de Joaquín Sanjuán, un servidor. Esta última, además, comparte personajes con una novela de espada y brujería ambientada en la Europa de los Siglos de Oro en la que llevo trabajando más de un año y de la os podré contar cosas a partir de mitad de febrero, aproximadamente. 

Bienvenidos al volumen 3 Weird West, a la venta el próximo mes de febrero. La aventura sigue y todavía queda mucho que contar. 

Ilustración autoparódica realizada por Laura Burgos Sorlí.

lunes, 11 de enero de 2016

¡Relanzamiento del blog!

Una muestra de lo que está por venir.
(Ilustración de Alberto Aguado)
Allá vamos otra vez, en esta ocasión con un completo lavado de cara al blog para el inicio de una nueva etapa con muchas cosas encima de la mesa y otras muchas que ya quedaron atrás. Por unas cosas y por otras me ha parecido que era un buen momento para hacer un punto y aparte, pues he sentido que, de alguna manera, estoy en mitad de ciertos cambios y redirecciones en lo profesional. 

Pero hablemos de cosas concretas. Durante las próximas semanas seguiré dos líneas alternas de publicación en el blog: por un lado daré un repaso a mis trabajos publicados, con intención de que el blog tenga contenido de todos ellos, y por otro lado hablaré de todas aquellos trabajos que están en proceso y que no tardarán en publicarse. Hay novedades, grandes proyectos y muchas otras cosas más que os iré ofreciendo semana a semana en el que espero sea el comienzo de la mejor etapa del blog. Por mi parte vuelvo para darlo todo, con la ilusión y las ganas de seguir haciendo cosas nuevas al máximo. 

Estad atentos al blog durante los próximos días, hay mucho que contar. Además, seguro que no queréis perderos el regreso de Alpargata. Ella lo sabría y no se lo tomaría bien. 

¡Gracias a todos por vuestro interés!

Joaquín Sanjuán.